Un triple de emoción en el Gran Canaria Arena

La semana pasada los alumnos de periodismo nos echamos a la calle con el fin de grabar noticias para el Informativo que cada grupo está preparando para la asignatura de Fuentes Documentales. El grupo al completo fuimos con nuestra docente Sima González que nos enseñó lo que es trabajar en la calle en esta profesión.

Uno de los lugares donde se nos permitió grabar y que más ilusión me hacía visitar, como buen fan y practicante de este deporte, fue el Gran Canaria Arena, donde el Herbalife Gran Canaria disputa sus partidos.

El estadio ya me había acogido anteriormente en uno de sus asientos situados en la grada. Sin embargo, esto no se puede comparar con el hecho de estar a pie de pista y pisar ese parqué en el que han rechinado las zapatillas de los mejores jugadores del mundo. Es una sensación completamente diferente, uno mira a su alrededor desde el centro de la cancha y vislumbra los más de 9.000 asientos, incapaz de hacerse una idea de lo que significa jugar en un estadio como ese.

Nublado por la magia del momento y con una ilusión semejante a la de un niño cuando le compran una pelota nueva, no pude evitar preguntarle a uno de los encargados del entrenamiento del equipo si me permitiría lanzar un tiro. Muchos de mis compañeros se quedaron atónitos cuando les propuse la idea, no me creían capaz de acercarme y formular la pregunta. Lo cierto es que, al principio, yo tampoco me creía capaz de ello, pero subestimé mis sentimientos por el baloncesto. Más se sorprendieron cuando el encargado articuló “de acuerdo, pero solo uno, que en nada tenemos una visita”.

Con manos temblorosas agarré uno de los balones del carrito y me situé en el triple para efectuar mi tiro. Es curioso, la canasta me parecía mucho más cercana de lo que aparentaba en televisión. Con los nervios a flor de piel por lo que suponía ese momento para mí, incliné las rodillas, tomé impulso, y salté a la vez que sentía como liberaba el cuero del balón de mis dedos. Toda esa magia que me había envuelto hasta ese momento se desvaneció con un frío y duro “clonk”. Había fallado mi primer tiro en el Gran Canaria Arena. Aunque… ¡la esperanza es lo último que se pierde! ¿Quién sabe? Tal vez ese no sería mi primer y último lanzamiento en ese estadio.

¡El próximo lo meteré!

#Baloncesto #Periodismo #GranCanariaArena #Triple

Javier Estupiñán Casimiro, Estudiante del Doble Grado de Periodismo y Comunicación Audiovisual.

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